Muy buenas a tod@s, espero que sigáis bien. Yo fastidiado, he pillado la gripe esta puñetera que anda estos días por aquí, y he pasado un fin de semana de perros. Ya estoy algo mejor, pero este año viene más fuerte que en los anteriores, así que haced el favor de abrigaros y cuidaros, que no hay necesidad de ponerse malo porque sí.
Rara vez escribo aquí de cosas que no tienen directamente que ver con Baza, pero algunas veces hay que hacerlo porque hay cosas que, sin definirse en el tablero de la política bastetana, nos afectan directamente, y por lo tanto es bueno que conozcáis mi punto de vista sobre las mismas, ya que, como digo, repercutirán en nuestro día a día.
Hace tiempo que la Señora Presidenta de la Junta de Andalucía, y su entorno, tienen ganas de elecciones. Les anima en el empeño unos resultados en las encuestas bastante alentadores (no porque el PSOE suba, sino porque el PP pierde casi 20 puntos) y de esa manera, al ser el grupo mayoritario (que ahora mismo no lo es) poder gobernar en minoría, sin necesitar a los pesados estos de Izquierda Unida, que tienen la poca vergüenza de querer cumplir con lo pactado, lo nunca visto por estas tierras. De esta manera, además, Susana dejaría de ser Presidenta por designación divina, y pasaría por las urnas, lo cual es más que necesario en sus aspiraciones de salvar al Reino de España si ello fuera necesario. Para ello necesita que las autonómicas vayan solas… Si fuesen con las municipales, aunque venciera, su triunfo podría quedar reducido y manchado por el resultado general en las mismas…
De este modo, nos encontramos con una Presidenta que lleva un mes buscando la manera de convocar elecciones como máximo el 27 de enero, que es la fecha tope para que las mismas no coincidan con las municipales. Como no es buena idea convocar elecciones por mero interés electoralista, más aún con unos presupuestos aprobados tan sólo unos días antes, que garantizan la acción de gobierno durante todo este año, hay que “inventar” o “crear” un relato, una situación, una necesidad de convocar esas elecciones anticipadas. Y a ello se pone la Presidenta y todos sus subordinados con ahínco.
Primero fue la pataleta sobre si IU podía decidir o no cambiar sus consejeros en el gobierno andaluz. Como la Señora Presidenta sabe perfectamente, todos los cargos que ocupan gente de IU en el gobierno andaluz son elegidos por IU, al igual que sucede con los del PSOE. Pero por aquí comenzó la construcción de este relato, que a la vez debe dejar ver a una líder que “sabe mantener a raya a los de Izquierda Unida y sus cosas”. Una polémica inventada, literalmente, pero que empezó a andar el camino.
Después fue el viaje al Sáhara del Vicepresidente Diego Valderas. 18 millones de euros que lleva la Junta destinados al desarrollo de este territorio. Lo más normal del mundo que se visiten los proyectos que se están llevando a cabo. Pero una vez más, hay que construir una polémica que no existe, pretendiendo dar además la sensación de una presidenta que manda y que se preocupa por los asuntos cardinales del estado moderno, como la seguridad. Nada más lejos de la realidad, ya que nada tiene que ver, y además, es ridículo. Pero claro, a esto que alguien le hace ver que el tema no tiene la entidad suficiente como para provocar una ruptura del acuerdo de gobierno y la convocatoria de elecciones, así que se hace necesario añadir algún factor más al relato de la inestabilidad y la deslealtad que está en construcción.
Y buscando, buscando, la Señora Presidenta encuentra un nuevo pretexto, parece que de mayor entidad. La Asamblea de Balance de IU ha “acordado convocar un referéndum sobre el gobierno andaluz, y eso ella no lo puede consentir, ya que 4.000 personas no van a decidir en nombre de 9 millones de andaluces”. Brillante, en apariencia… Aunque en primer lugar debiera recordar que la opinión de esas 4.000 personas (en realidad eran bastantes más) son las que le permitieron al PSOE presidir el gobierno de la Junta, y en aquel momento no le pareció mala cosa… Lo de la coherencia no lo tiene muy trabajado aún… Además, al guirigay le añade que no tiene estabilidad en el gobierno, porque IU ha planteado este referéndum, y ya se queda descansando. Pero tenemos un problema en el relato… lo que dice no es cierto.
Lo que la Asamblea de Balance de IU aprueba es que, en el primer semestre de 2015, deben aprobarse cinco leyes de una gran importancia para la vida de los y las andaluzas, y que estaban incluidas en el acuerdo de gobierno: la de Banca Pública, Renta Básica, Ley Integral de Agricultura, mínimos vitales y Ley de igualdad contra la violencia de género. Deben aprobarse en estos seis meses porque la legislatura se acaba, y si no se aprueban ahora quedarán sin aprobar. Se autoriza a la dirección andaluza a que, si no se ponen en marcha estas cinco leyes, pueda convocar un referéndum en junio para estudiar cómo se ha desarrollado la acción de gobierno. O sea, que el referéndum sólo se convocaría en caso de que no se aprobaran cinco leyes que están muy avanzadas, que son imprescindibles para la puesta en marcha del nuevo modelo productivo para Andalucía, y que forman parte del acuerdo de gobierno. Por lo tanto, si ambas partes tienen voluntad de cumplir el acuerdo de gobierno, la estabilidad está más que garantizada, con unos presupuestos recién aprobados y unas leyes en marcha que hacen que dicho referéndum ni siquiera tenga que convocarse.
Por lo tanto, ¿qué nos está diciendo la Señora Presidenta con su actitud? Sólo caben dos interpretaciones. Una, la obvia, que está buscando la excusa para convocar elecciones ahora, que es lo que a sus planes le viene bien, y otra, también obvia, que no está dispuesta a aprobar estas leyes que forman parte del acuerdo de gobierno, por lo que da por segura la convocatoria del referéndum e incluso el resultado del mismo. En ambos casos, quien no es leal para con los y las andaluzas, y para con el programa contenido en el acuerdo de gobierno es ella y sus intereses. Evidentemente, IU no está en el gobierno para calentar sillones, sino para desarrollar un acuerdo de gobierno. Si no se va a desarrollar, no tiene sentido la permanencia en el mismo.
Sería bueno que, al menos, fuera capaz de ir de cara, decir mirad, no quiero aprobar estas leyes, me interesa que las elecciones sean ahora, y a otra cosa. Pero no, tiene que responsabilizar a Izquierda Unida de generar inestabilidad y de ser desleal. Y no es cierto, como acabamos de ver. Toca creerse el acuerdo de gobierno firmado hace casi tres años, y poner en marcha cuantas más medidas mejor de ese acuerdo. O vernos en el terreno de juego electoral, pero sin marear la perdiz y repartir responsabilidades a conveniencia.
Lo mejor para los y las andaluzas sería que el acuerdo de gobierno se cumpliera íntegro. Con él, el cambio de modelo productivo estaría mucho más cerca. Pero para ello tiene que haber voluntad política por ambas partes, y no cálculos electoralistas ni perspectivas de salvar al Reino de España. Hay que estar centrados en Andalucía. De todos modos, hay una frase de la Señora Presidenta de las dichas esta mañana con la que estoy absolutamente de acuerdo. El gobierno andaluz no es estable en estos momentos. El PSOE está intentando hacerlo saltar por los aires, y tiene fecha límite para ello, el 27 de enero. Veremos.
Perdonad la extensión, pero es que el tema necesitaba de un poco de desarrollo… La semana que viene volvemos a hablar de Baza. Cuidaros.
Un abrazo
Juanra

