Muy buenas a tod@s, espero que todo bien. Esta semana, como ya hemos hablado de la visita del Sr. Benzal al municipio (ese que ya no nos cuenta ni mentiras), y de las mascotas y su utilidad recaudatoria en sendas notas de prensa, cuestiones ambas que han centrado la actividad de la semana, os quiero hablar de nuestra número dos, de “mi” número dos, nuestra Raquel.

Raquel es una persona inteligente, de esas inteligencias que no apabullan pero están siempre presentes. Me da, nos da, equilibrio, porque viene de los movimientos sociales (su ingente labor en la AMPA del Colegio Jabalcón, su trabajo en Cáritas…), porque al contrario de muchos de nosotr@s es creyente, porque es la constancia personificada.

Habréis visto multitud de veces la estampa de Raquel “dejando que l@s niñ@s de acerquen a ella”, en el Parque de la Constitución, en cumpleaños, con su habitual ristra de 5 ó 6 niñ@s detrás de ellas, en torno a ella. Tiene una mano con l@s crí@s. También la habréis visto trabajando, trabaja en el Registro, y allá donde haga falta, porque la pereza ni la conoce ni se la espera.

Y la habréis visto en nuestra candidatura, justo detrás de mí, regalándonos su presencia y trabajo. Está desarrollando un trabajo magnífico, generoso, como es ella, representándonos en la Mesa por el Patrimonio del municipio. Afortunado yo, que ha decidido relevarme de esa tarea para que me pueda centrar en el trabajo municipal. O para que pueda escribir estas cartas, por ejemplo. Porque su trabajo me da aire, y me deja hacer estas cosillas.

No es la única, está claro. Otras semanas os hablaré de Juan, que no se va, que está ahí, de Pepín, de Diego, que no para, de nuestros dos coordinadores (Kano y Pipo), de Viky, de Ana, Eugenio, Angus, Paqui, Bertha, el Tito Manuel o El Comunista. Pero hoy quería reconocerla a ella, porque es “mi” número dos, y porque creo que Baza cometería un error terrible, perdería a una persona extraordinaria, si no llegará a ser concejal alguna vez en nuestro ayuntamiento. Lo digo porque así lo siento y así lo pienso.

En fin, os dejo, que me toca recibir su reprimenda por escribir esta carta.

Recibid un cordial saludo

Juanra